Llegó el clásico anuncio que en el titular dice “evitamos que te suba la luz” y en la letra chica dice “prepárate para pagar hasta el 2035”. El gobierno ingresó el 22 de junio un proyecto de ley —ojo, proyecto, todavía no es ley, todavía lo tienen que aprobar en el Congreso antes de julio— para que la cuenta de electricidad no se dispare un 4% el próximo año. Hasta ahí, uno casi aplaude. Después uno sigue leyendo.
Resulta que hay una deuda con las distribuidoras de US$800 millones, acumulada porque alguien se demoró cuatro años en publicar un papel llamado Valor Agregado de Distribución del período 2020-2024. Cuatro años para sacar una tarifa. Y como la plata hay que pagarla igual, la fórmula es de manual chileno: una institución financiera le paga al toque a las distribuidoras, y tú, estimado conectado a la red, le devuelves la plata a esa institución en cuotitas mensuales desde enero de 2028 hasta 2035. Es decir, vas a estar pagando en cómodas mensualidades una demora administrativa que no cometiste, mientras todavía no llega ni el VAD nuevo, que recién prometen para mediados de 2027.
La traducción al recibo es directa: el kilovatio-hora queda en $14. Nueve pesos de base, y otros cinco pesos de propina obligatoria por la deuda histórica que estás financiando con la dignidad de un crédito automotriz. Cinco pesos que técnicamente no son alza, son “pago de deuda”, que es la manera elegante de decir que igual te va a salir más caro pero con otro nombre en la boleta.
La ministra de Energía, Ximena Rincón, defendió la jugada: “Sin esta fórmula, las cuentas subirían 4%”, y agregó que el proyecto vendría a poner orden tras años de retrasos en el sistema eléctrico. Poner en orden las cuentas. Hermoso. Los mismos años de retrasos que ahora estás financiando tú con tu sueldo de cada mes hasta que tu hijo entre a la universidad.
No todo es funa, hay que reconocerlo: el Mecanismo de Protección al Cliente baja de $22 a $9 el kilowatt-hora desde 2028, y el subsidio para el 40% más vulnerable se estira hasta 2027. Algo es algo. Pero la sensación general, mirando por la ventana de la micro mientras suena el medidor en la cabeza, es la de siempre: te anuncian que no te van a subir el precio, y te cobran igual, solo que repartido en ocho años para que duela de a poquito.
Son 6,8 millones de hogares conectados los que entran en este plan de financiamiento que nadie pidió. La aprobación la quieren antes de julio. Después no digas que no te avisaron: la cuenta de la luz va a venir con boleta y con sistema de cuotas, como la multitienda, pero sin los 12 sin interés.